sábado, 9 de abril de 2011

Ecce homo

Intermitentemente, con mayor o menor frecuencia, vamos a incurrir en viajes al pasado. Es propio de nuestra naturaleza dado que nuestra conciencia misma esta formada de recuerdos, y sin ellos, simplemente no existiríamos.
Hablamos de los planetas y nos referimos a ellos como si estuvieran muy lejos pero cuando tratamos conceptos abstractos los manifestamos cercanos sólo porque los manejamos a diario.
No tenemos una buena razón para hacer nada de todo lo que hacemos ni la necesitamos, pero ni siquiera se nos cruza por la cabeza la posibilidad de que alguien nos lo plantee seriamente, y si esto sucediera; la necesitaríamos.
Nos movemos, y aún esto es cuestionable, en un mundo donde toda persona aprende y no son pocos los que enseñan, y así y todo, nadie sabe nada; pero todos eligen creer.
Yo creo en lo que veo, en lo que digo, en como lo digo, creo en las personas, en las ideas y en los animales. Creo en lo verdadero y lo falso, en la cama, en la silla y en la mesa. Creo en los círculos pero desconfío de los redondeles. Creo en el tiempo pero dudo de los relojes.
Creo en el peso, en la altura, en el largo, el ancho, la sota y los reyes. Creo en el lenguaje aunque de lugar a los juegos de palabras más inverosímiles porque creo en los juegos aunque desconfíe de quien determina las reglas.
Creo en las respuestas pero antes tuve que creerme las preguntas. Creo que dudar de todo es reafirmar que se cree en todo y aun así creo en que la abstracción es posible.
Creo en el arte y en las artes, en los sueños, el dolor, la reflexión y en esos puntitos transparentes que caen cuando entrecierro los ojos.
Pero si alguien me pregunta; acostumbro decir que no soy creyente.

1 comentario:

  1. muy interesante, me recordó a la filosofía empirista e, inevitablemente a Nietzsche. También trae a mi memoria un comentario de el gran Feinnman cuando menciono que el ser humano es patético, pero en ese patetismo guarda algo de dignidad, porque sabe de su naturaleza finita en un universo infinito, conoce que es una variable en una constante, sin embargo no se resigna a seguir viviendo,sigue avanzando aunque no sepa bien para que. Me fascina mucho la filosofía, en especial la rama existencialista... ultimamente estuve leyendo sobre Bourdieu, Sartre y Foucault, y al leer este texto no puedo evitar pensar en el concepto que tenia Bourdieu en cuanto a las clases sociales, sus "habitus" ya establecidos por el "campo" al que pertenecen, a Foucault cuando hablaba del poder de las instituciones sobre los sujetos y a Sartre por su dichosa frase: "el ser humano esta arrojado a la existencia" estamos condenados a ser libres, la libertad implica responsabilidad y muchos no les gusta lidiar con esta responsabilidad por eso cederle a un ente superior el origen del accionar humano y adjudicarle todos los aciertos y/o errores es una libertad que se conceden...muy buen blog!!! mis felicitaciones!!!

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