domingo, 17 de abril de 2011

Aufklarüng

"Pensemos en nuestra propia extrañeza ante el coro y ante el héroe trágico de aquella tragedia, a ninguno de los cuales sabíamos compaginar con nuestros hábitos ni tampoco con la tradición - hasta que redescubrimos que esa misma duplicidad es el origen y la esencia de la tragedia griega, la expresión de dos instintos artísticos entretejidos entre sí, lo apolíneo y lo dionisíaco."
Friedrich Nietszche, El nacimiento de la tragedia, Capítulo 6

Ruido de pupitres, y el murmullo subyacente que cesará en razón de veinte segundos, cuando entre por la puerta que está a mi derecha ese individuo, al que este blog le debe quizás un poco más que el nombre.
Quién más que él, en paradójica redundancia, podría ser un tipo de representación corpórea de lo Apolíneo y lo Dionisíaco en conflicto interminable, al tiempo que narra y describe este mismo conflicto, alternando entre generalidades y detalles, y contestando en el medio alguna pregunta de carácter improcedente. Es esa relación la que voy a poner en evidencia (o formular), en esta entrada pretenciosa, tendenciosa, subjetiva y de reducida credibilidad .
- ¿Qué es la filosofía? Vamos a ahorrar algo de tiempo escribiendo la definición.
Los próximos cinco minutos van a ser una especie de prólogo en el que no sólo nos pone al tanto del estudio racional del mundo sino que enmarca su propio estilo estructurado serio y medido. Luego de unos minutos cuando sepamos que no gusta de los exámenes y cuando notemos la dinámica con que enseña vamos a empezar a percibir esa dualidad que lo caracteriza. Así empieza la clase, contesta preguntas, todo remite a un fin plenamente práctico. Hay algo mediando entre él y nosotros, una inteligencia que construye su exposición sobre una estructura racional.
Entonces hila mágicamente conceptos que un humano normal expresaría así quizás: sujeto y objeto, suponer que existe algo cognocible, El instinto es débil en el hombre por lo que necesita teorizar, Nietzche, El mito de Sísifo, Prometeo, transición del mito al logos, El lenguaje como instrumento clave para el dominio del mundo, matemática: pasar por alto la experiencia...
-Hay racionalidad en el mito y el mito subsiste en el logos... ¿Si?
Por supuesto.

La  razón está al servicio de la animalidad cuando en plena manifestación de argumentos harto razonables le niega la posibilidad de interrumpir la clase al joven del centro de estudiantes cuyo discurso se perderá así en el éter de los discursos no pronunciados; pero lo hace dejando entrever sus impulsos, la indignación. El tono de voz revela algo que va más allá de su costado apolíneo...
Y es así como empieza a encarar el final de la clase, y ahora narra, pero parece narrar porque algo en lo más profundo de él lo necesita y porque es una necesidad inmediata, ya no responde a la esencia misma del logos, ya no sacrifica su deseo en la isla de los lotófagos.
-Los soldados de Agamenón sacrifican una sierva sagrada de Meter. La diosa enojada detiene el viento, o según otras versiones envía vientos huracanados, el resultado es el mismo, las naves griegas no pueden partir hacia Troya. La diosa exige el sacrificio de la hija de Agamenón, Ifigenia, entonces este se ve obligado a pagar por algo que no hizo pero de lo que de todas formas es responsable y envía una carta en la que solicita la presencia de su hija para casarse con Aquiles.
Así narra y nada lo detiene y ya ni siquiera él sabe si lo que cuenta es pertinente. No parece importarle pero a los que escuchan tampoco, o por lo menos a mi tampoco.
Sé lo que va a contar, sé que Ifigenia va a presentarse acompañada de su madre para la boda y que ahí se concretará el siniestro fatídico, sé que con frialdad Clitenmestra le deseará a su esposo que parta y que vuelva de Troya victorioso, y lo deseará con sinceridad para poder concretar la venganza, contentando a las Nerineas, dando sangre a la sangre.
Sé que van a pasar diez años y cumpliéndose las profecías del oráculo Agamenón volverá victorioso. En definitiva sé como sigue la historia. Pero eso resulta absolutamente indistinto, porque escucharla mil veces sería escuchar mil veces la misma historia viviendo mil historias distintas.
-Y atrapándolo con una red mata a Agamenón, y mata también a Casandra que había vuelto con él. Pero ahora se cometió otro crimen que tiene que ser vengado. Así, con el regreso de Orestes, hijo de Agamenón, comienzan las Coéforas. Bueno, Nos vemos el viernes.
 Nuestro héroe trágico hace mutis y a bambalinas, antes me sostiene la mirada unos segundos como suele hacer y yo pienso en decirle que está olvidando quitarse la máscara, no lo hago y así desaparece por la puerta que probablemente lo transporte a otra dimensión idílica o lo transforme, porque él no puede vivir entre los humanos.
Ruido de pupitres, y el murmullo subyacente; así concluye, ¿no lo esperaban?. Acta est fabula, ¡plaudite!

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